Julio 3, 2022

Camila Lazo Molina: SEREMI de la Mujer y Equidad de Género en la Quinta Región, fuerza y juventud

Con 26 años de edad Camila Molina Lazo, Trabajadora social de profesión, titulada de la Universidad Andrés Bello de Viña del Mar, pese a su juventud, cuenta una larga trayectoria como líder juvenil, estudiantil, y en defensa a los derechos no solo humanos, sino que también de las mujeres y disidentes, asume el importante cargo de la Secretaría Regional Ministerial de la Mujer y Equidad de Género de la Quinta Región.

Viajo desde Villa Alemana, hasta Valparaíso, para conocerla, y escribir de su Historia de Mujer, o más que nada, la historia que va forjando, a su corta edad, asumiendo este desafío tan grande, de liderar en un cargo, donde como sociedad vamos cambiando historias, y abriendo espacios, que evidentemente, en un estado por  historia, patriarcal, fueron cerrados, u obstaculizados, y no en misma igualdades, y de eso  y más me conversa, esta chica de voz suave y dulce, llena de ganas, y con experiencias que llaman la atención, o en el décimo piso, en aquel edificio, que en plena Avenida Errazuriz, da frente al mar. Una oficina amplia, pero que con tanto trabajo, no da para que mire el amplio e infinito mar de este puerto. Atenta, cariñosa, me recibe, y comienza sin parar, llena de energías y ganas de querer hacer bien y el bien en este trabajo, comienza hablarme de su madre, de su infancia en Quillota, ciudad en donde se crío. Me dice que su madre siempre fue activista social, y quien inculcó y apoyó en ella este trabajo desde el feminismo. Se vino a vivir a Valparaíso, porque por distancia, le ocupa mucho tiempo ya estudiando en la Universidad.

“… Estudié en el Liceo Comercial de Quillota, y ya en la Universidad prende en mi este chip critico de esta visión social, que me lleva a trabajar en la dirigencia estudiantil, más aún estudiando una carrera tan político social, como lo es el trabajo social. Empezar a convivir con otras mujeres que han sido lideres de procesos, fue muy importante, sobre todo ante que se empezara a gestar toda la revuelta feminista, la cuarta ola, el recorrido de las mujeres en las políticas públicas, y todo eso marcó en mí en las vivencias, de todo lo que fui viendo y que esta carrera me lleva a acercarme a ellas, a tantas, pero ciertamente, desde que era niña, que hablaba de política, ya que lo escuchaba por mi mamá, ella tenía familia política, mi bis abuelo fue regidor de Iquique, y en los años 60-70 llegan desde Iquique a Quillota, por las persecuciones políticas, y ya después del golpe de estado, la familia quedó en estado bien compleja, las diferentes visiones políticas que habían, diferencias que se generaron, entonces crecí  escuchando, y siempre pensando en trabajar para ser alguien y poder aportar.   

Ya en la Universidad tuve mayor libertad, para estar en espacios de discusión y debates en torno a las mujeres, para ver en que estado estábamos. Saber de la real violencia, ver como muchas quedan endeudadas luego de sacar su carrera en una universidad privada, y así me fui involucrando cada vez más, en la dirigencia estudiantil.

Entré a los circuitos de discusión política, y ya el 2015 estaba de lleno en la organización, porque movilizarse en la educación privada es más complejo. En el año 2016 ingreso a Izquierda Autónoma, luego este movimiento se divide, en lo que hoy es Convergencia Social, y nosotros seguimos como Izquierda Autónoma. Ya egresada comencé mi militancia en Comunes, y de ahí el camino no ha parado, siendo vocera feminista, siendo voz del abuso, del maltrato, las diferencias salariales, y eran tantas demandas locales, que si bien siendo locales, condecían mucho con lo que ocurría a nivel nacional, las tomas feministas, la educación no sexista, la discriminación, el saber como las universidades no incluían las diversidades sexuales, y así hemos ido en el recorrido, de este aporte a crecer, y trabajar desde el trabajo social, con las mujeres y en los cambios…”

Le brillan los ojos a la Seremi que tenemos, al hablar de tantos temas importantísimos que tratar, mejorar, y muchos que cambiar. Me cuenta entre todo su relato, lo importancia que tuvo la toma estudiantil feminista del año 2018, y el visibilizar las precariedades en las que muchas mujeres estudiantes también estaban inmersas, y hoy ya siendo Seremi trabaja a conciencia, con todo lo vivido, visto y escuchado, y sigue con más fuerza que nunca en la marcha, aunque en un cargo superior, pero el que no la aleja del territorio, de salir para hablar con tantas, de ninguna manera me dice que su trabajo  será de escritorio, sino que quiere acercarse más, y trabajar siempre en terreno, con las problemáticas de la región,  siempre en directo, contacto con todas las organizaciones, y que no todo sean palabras, sino que generar acciones, tal cual ella mismo lo señala, para así fortalecer las redes de apoyo, y llegar a todas, y trabajar por todas, levantar una agenda regional de género, levantar un comité político técnico para la igualdad y la equidad, trabajando en conjunto con otras seremís, y siempre desde el territorio, fortaleciendo, y generando mayores herramientas para todas.

No hay dudas que en Camila hay fuerza y juventud, que la acompañan a lograr todos los objetivos, importantes para nosotras, todas las mujeres. Por  Julieta Saavedra, Gestora Cultural y CuentaCuentos.