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Diciembre 7, 2022

Olga Lennon Sepúlveda y la hazaña de Magallanes

Este espacio es para destacar a grandes mujeres, mujeres que dejan huella, mujeres que van haciendo camino de esfuerzos por méritos propios, por realizar sueños, ¿Quiénes, cuántas? Todas podríamos decir, todas son acreedoras de algo que destacar, y nuestra protagonista de la historia de hoy no es la excepción.

Olga Lennon es con sus 70 años, nadadora de resistencia, hasta el día de hoy se sumerge en aguas frías a nadar como si fuera una veinteañera, con más ganas y fuerza que nunca, y como si fuera poco, su gran mérito ha sido ser la primera mujer con discapacidad física, Displasia bilateral, artrosis, Luxación, enfermedades de nacimiento con las que debió luchar y enfrentar la vida, pero las que ciertamente no fueron impedimentos para lograr ser la mujer nadadora que ha sido durante más de cuarenta años.

Es hija de médico, el que dudó y temió por su condición y que ella fuera una mujer muy arriesgada. Fue su nana (persona que ayudaba en su casa de niña) quien le enseñó a nadar, para luego seguir en el mar cual sirena fuera. Me cuenta que nunca fue una mujer delgada, su cuerpo era más bien robusto, y que de huesos pesados, eso no le impedía flotar en el agua, y que la natación para ella siempre fue su mayor terapia y lo que ha impedido el que no viviera esclava de una silla de ruedas.

Olga fue alumna y luego gran amiga del fallecido nadador nacional conocido como “Tiburón” Contreras, en su escuela de nado, ella compitió muchas veces, aunque señala que nunca, hasta el día de hoy, se le ha dado la gran importancia al deporte, ganó medallas, y cada vez que competía la miraban y le decían ¿Pero cómo? Usted es coja, no puede nadar, la discriminación fue una constante en la vida, pero con su fuerza siempre superó obstáculos, solo pedía que la llevarán a profundidades del mar y la empujaran a él, ya que por su peso y piernas no podía hacerlo sola, y cuando ya se encontraba mar adentro, de ahí era casi imposible sacarla, nadando era feliz.

Olga nació el 10 de octubre del año 1951, y como buena mujer libra, es equilibrio y tenacidad. Nunca se dio por vencida.

El día sábado 17 de enero del año 1998, Olga Lennon, en compañía de varios deportistas, incluyendo al “Tiburón” Contreras, se dirigieron hasta el Estrecho de Magallanes, para intentar este cruce, el que se realizó con ella en el grupo, y evento que salió en la prensa escrita de aquel entonces, destacando que una 2Mujer minusvalida2 nadaba en frías aguas.

Olga me cuenta que esa fue una de sus grandes hazañas, pero no la única, que mucha gente le ha preguntado el cómo una mujer con problemas físicos lo lograba, puesto que ella nada de la cintura para arriba, ocupando sus brazos para avanzar y flotar, que sus pies están cruzados al nadar, pero que ha si y todo lo logró y que no hay nada que la haga más feliz en su vida. Me dice que aún

sueña con más apoyo para el deporte, que los minusválidos debieran realizar deporte, más aun la natación, que ahí es el único lugar donde se siente más libre y viva. Que hoy a sus setenta años sigue nadando como nunca, que la pandemia la limitó un poco, pero que cada vez que puede sube a su auto y va rumbo a Quintero en donde más le gusta estar, que ama esas aguas. Un día nadie creyó que lo lograría, y cuando la miro y converso con ella, primero no creo que tenga la edad que tiene, es alegre, llena de vida, la veo caminar con bastones, pero con una fuerza y resiliencia, que me pregunto ¿Quién es más discapacitado? ¿Ella o nosotros quiénes a veces nos quejamos de tanto? Con 70 años sigue nadando y me dice que no lo dejará hasta que se muera, porque hay dos cosas que la hacen feliz, el cigarrillo y las aguas frías del mar. Esa una gran Historia de Mujer. Historias de Mujer por Julieta Saavedra Cuenta Cuentos.